Las sonrisas blancas e impolutas parecen sólo posibles en los anuncios y las películas, pero la realidad es que el blanqueamiento dental te permite conseguir esas sonrisas de anuncio. Sin embargo, es una técnica con la que hay que tener cierto cuidado para evitar algunos peligros.

El blanqueamiento dental es un tratamiento cada vez más demandado que va más allá de la estética, por lo que no debe recurrirse a él sólo por capricho. Hay algunos consejos para tener la sonrisa bonita y para hacerlo de forma correcta y que sus resultados sean eficientes.

 

¿Qué es un blanqueamiento dental?

El blanqueamiento dental es un tratamiento de odontología estética orientado a eliminar las manchas dentales para que la dentadura luzca blanca y brillante. Dada su popularidad estética, se ha convertido en el tratamiento más solicitado en el sector odontológico.

El blanqueamiento dental precisa de un profesional capacitado para el manejo de agentes blanqueadores, así como un diagnóstico, planificación, procedimiento y mantenimiento.

Dado que se trata de un tratamiento un tanto sensible, conviene seguir una serie de consejos antes de decidir solicitarlo.

 

Tips sobre el blanqueamiento dental

Algunos consejos para solicitar y realizarse un blanqueamiento dental son los siguientes:

  1. El blanqueamiento dental es un tratamiento que va más allá de lo estético. Se recomienda que sea realizado por dentistas colegiados en una clínica dental, y sólo si dicho dentista realmente nos lo recomienda.
  2. El odontólogo será el que tenga la última palabra respecto a la técnica a utilizar durante el tratamiento: blanqueamiento en consulta o domiciliario, con el uso de agentes blanqueadores bajo un control por parte del profesional.
  3. Es imprescindible que el profesional realice un diagnóstico previo para comprobar que ni las encías, ni los tejidos blandos, ni los dientes corren ningún peligro, así como el paciente el general.
  4. Si tenemos los dientes sensibles puede resultar un tratamiento incómodo, por lo que conviene utilizar productos que fortalezcan la dentadura para eliminar momentáneamente esta sensibilidad y poder soportar el tratamiento sin incidencias.
  5. Si recurrimos a un profesional cualificado y que utiliza las herramientas y productos correctos, no correremos el riesgo de que se dañe nuestro esmalte.
  6. Por ley, está prohibido vender vía online productos blanqueadores a particulares. Si encontramos productos de esta naturaleza en Internet debemos huir de ellos y sólo confiar en aquellos que nos proporcione nuestro dentista.
  7. Hay que tener en cuenta que el blanqueamiento dental no es un tratamiento definitivo, sino que los dientes se vuelven a oscurecer con el paso del tiempo. En este sentido es vital obedecer las pautas de mantenimiento dadas por el profesional para que el efecto del blanqueamiento sea lo más duradero posible.
  8. Por último, no existen las pastas de dientes blanqueadoras. Si bien pueden devolver al diente a su color original y eliminar cierto rastro de suciedad, no blanquean la pieza. Un blanqueamiento dental se realiza por un profesional después de un estudio de caso.

En conclusión…

El blanqueamiento dental es un tratamiento muy recurrido, que no conlleva ningún tipo de peligro y es sencillo de realizar. No obstante, si tenemos en cuenta estos consejos, sabremos cuándo y cómo realizarnos un blanqueamiento dental que ofrezca resultados reales. Y, del mismo modo, si cuidamos nuestra dentadura como es debido estos resultados serán más perecederos en el tiempo.

 

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