Clínica Dental especialista en Implantes Dentales en Barcelona

Un implante dental es como un tornillo pequeño de titanio  que se introduce en el hueso y simula la raíz de un diente. Sobre esta estructura se fija una corona cerámica de aspecto natural. A diferencia de otros materiales, el titanio es bien tolerada por el sistema inmune del cuerpo y no causa infecciones ni reacciones. Se trata de un proceso sencillo e indoloro que te permitirá recuperar toda la funcionalidad de tu dentadura, ganando estética y confianza.

Pedir cita online

Somos Especialistas en Implantes Dentales en Barcelona

¿Qué pasa cuando se pierde un diente?

Cuando se pierde un diente el hueso que lo soportaba empieza a reabsorberse. Esto provoca una disminución en la anchura y la altura del hueso en la zona del diente que se ha perdido. Los dientes vecinos y antagonistas comienzan a moverse hacia en el nuevo espacio desalineándose. Esto puede provocar: que se queden restos de alimentos, caries, enfermedad periodontal y posibles fracturas por las fuerzas anormales que se transmite a los dientes. La pérdida de los dientes también puede causar que la mejilla y los labios se colapsen hacia adentro dando un aspecto envejecido.

Las consecuencias de la pérdida de dientes se pueden prevenir mediante la sustitución del diente perdido de una manera oportuna. Aunque hay varias opciones para reemplazar un diente perdido la elección número uno son los implantes dentales. Los implantes son tornillos de titanio o minúsculos puestos que se colocan quirúrgicamente en el hueso. Los implantes evitan el desgaste y recorte innecesario de los dientes adyacentes para la colocación de un puente.

¿Son los implantes la mejor opción?

Antiguamente los pacientes que habían perdido un diente optaban por un puente fijo. El inconveniente es que un puente requiere tallar los dientes sanos adyacentes. Luego está la posibilidad de tener que reemplazar el puente una o más veces en el transcurso del tiempo debido a los posibles problemas de los dientes de anclaje.

Otra opción para reemplazar los dientes perdidos es una prótesis parcial removible o una dentadura completa, dependiendo del número de dientes perdidos. La eficiencia de masticar con una dentadura se reduce a más de la mitad de la de los dientes naturales. Los dientes que soportan la prótesis parcial se debilitan debido a las cargas excesivas que actúan sobre ellos y finalmente se pierden. Además la dentadura descansa sobre la encía causando la abrasión del tejido y la pérdida de hueso.

Diversos estudios muestran que a los 5 años hay una tasa de fracaso de hasta un 30% en los dientes de anclaje de un puente fijo o una prótesis parcial removible.

¿Quién es candidato para implantes?

Cualquier persona que haya perdido uno o varios dientes es un candidato para implantes. Con la excepción de los niños en crecimiento, los implantes dentales son la solución de elección para las personas de todas las edades, incluso aquellos con los siguientes problemas de salud: hipertensión arterial, diabetes, hipercolesterolemia, cardiopatías…

Los implantes también están indicados para reemplazar las prótesis removibles, dando la posibilidad de hacer prótesis fijas.

¿Tengo  hueso suficiente para ponerme implantes?

La falta de hueso es habitual en las personas que han perdido dientes o tienen enfermedad periodontal. Existen técnicas con resultados predecibles para solucionar el problema de la falta de hueso. Se realizan injertos óseos como la elevación del seno maxilar, en los que ganamos volumen óseo para poder colocar implantes. Otras alternativas son los implantes cortos o los implantes pterigoideos.

Carga inmediata: ALL-ON-FOUR

¿Pueden sólo cuatro implantes reemplazar todos los dientes del maxilar o la mandíbula? La técnica All-on-four consiste en rehabilitar con una prótesis fija y 4 implantes un maxilar o mandíbula totalmente edéntulos. No se necesita un implante dental para cada diente que falta. Mediante cuatro implantes colocados en el sitio adecuado es posible confeccionar una prótesis fija que sustituya toda una arcada dental. Pero la mayor ventaja de la técnica All-on-four es la rapidez con la que puede transformar su vida. Se puede conseguir una nueva sonrisa en un solo día. En la misma visita se colocan los 4 implantes y se confecciona la prótesis. De esta forma se recupera la función de los dientes y la estética en una sola visita.

Implantes inmediatos post-extracción

Un implante se puede colocar inmediatamente después de la extracción dependiendo de la cantidad de hueso disponible en la zona y la presencia o ausencia de infección. La colocación del implante en la misma visita que la extracción ayuda a preservar tanto la anchura como la altura del hueso. Colocar los implantes en la misma visita que se extraen los dientes puede acortar unos 3 meses el tiempo de tratamiento ya que no hay que esperar los 3 meses que tarda en cicatrizar el hueso y a encía después de realizar una extracción.

Implantes sin cirugía

Es posible colocar un implante sin tener que cortar la encía de una manera atraumática. De esta forma no se necesita colocar puntos por lo que hay una curación más rápida. Hay menos sintomatología y menos molestias después de la intervención, ya que tiene una duración más corta, permitiendo al paciente volver a su rutina diaria.

Dudas Frecuentes sobre Implantes dentales: todo lo que necesitas saber

Los implantes dentales forman parte de una de las cirugías bucales más comunes de la actualidad. Suponen una solución idónea ante la pérdida irreparable de piezas dentales, pudiendo recuperar los dientes caídos. Pero, ¿en qué consiste exactamente esta operación? ¿En qué situación debemos someternos a un implante dental? ¿Cuáles son sus ventajas y riesgos? Veamos todo lo que hay que saber sobre los implantes dentales.

¿En qué consiste la cirugía de implante dental?

La cirugía de implante dental consiste en unas fijaciones similares a un tornillo de titanio que, mediante una intervención quirúrgica menor, colocan el hueso maxilar o mandibular y sustituyen a la raíz del diente ausente. Al cabo de unos pocos días, sobre estos tornillos se coloca la restauración del diente caído, que precisa de una preparación meditada ya que supone una corona hecha a medida, con el aspecto y función de un diente natural.

Los implantes dentales cumplen una importante función estética, pero no es su único objetivo. Gracias al proceso de osteointegración, el hueso comienza a proliferar en contacto con la superficie del implante y se garantiza la estabilidad del mismo, por lo que fortalece la dentadura después de la pérdida de una pieza y facilita el regreso a la normalidad del paciente.

 

Proceso de colocación implante dental

Los implantes dentales suponen una cirugía que hay que estudiar previamente para saber si un paciente es adecuado para este tipo de proceso. El paciente deberá consultar a profesionales que le permitan identificar las necesidades por las que pueda necesitar un implante dental, y evaluar la decisión. Gracias a su historial médico, radiografías dentales y otros procesos para estudiar su anatomía ósea, se valora el tipo de implante más adecuado y se planifica un tratamiento personalizado.

Posteriormente se realiza la cirugía, donde se procede a la colocación del implante dental con microcirugía. Al paciente se le aplicará anestesia local y sedación consciente para que la operación le resulte cómoda y se encuentre relajado durante la intervención. Las pieza o piezas dentales son extraídas en los casos necesarios y se trabaja sobre el hueso para crear un espacio idóneo para colocar el implante, que se atornilla de forma estable.

Quedará un hueco donde se colocará un segundo componente que permanecerá en la boca del paciente durante el proceso de osteointegración, que puede variar entre dos y tres meses, extendiéndose hasta seis dependiendo del paciente. El implante se acaba adhiriendo al hueso y se consigue una base sólida para el nuevo diente, formado por una corona de porcelana. Terminado el proceso de curación, se procede a la colocación de los implantes dentales. Se realizan revisiones periódicas para asegurar que el implante es estable y la cirugía ha resultado exitosa.

 

¿Cuánto tiempo se tarda en hacer un implante dental?

Al tratarse de una cirugía menor, la colocación de implantes dentales es una operación que puede durar entre 30 y 45 minutos, aproximadamente. Si hay que colocar varios implantes dentales el proceso puede extenderse de dos hasta tres horas.

El proceso de osteointegración puede abarcar de dos a tres meses, o incluso seis según como responda cada paciente.

 

¿Cuáles son las partes de un implante dental?

Los implantes dentales poseen tres partes principales:

  • Cuerpo del implante: Es el dispositivo del implante en sí mismo, el cual se inserta en el hueso maxilar. Actuará como la raíz del implante y anclará los componentes de esta prótesis. Suele tener el aspecto de un tornillo de titanio.
  • Pilar del implante: Es la pieza que conecta el cuerpo del implante con la corona. Funciona como prolongación del cuerpo del implante sobre los tejidos blandos.
  • Corona: Es la imitación del diente natural, creada por los dentistas profesionales en un laboratorio para asemejarse lo máximo posible a la dentadura del paciente gracias a fotografías y análisis. Supone la parte visible del implante y cumple con la función práctica y estética del mismo.

 

Tipos de implantes dentales

Existen dos tipos de implantes dentales:

  • Implantes endo-óseos: Están osteointegrados, o dentro del hueso. Es el tipo de implante dental más común. Este tipo de implantes se colocan quirúrgicamente en los hueso maxilares o mandibulares. Cuando el implante se encuentra listo y la osteointegración ha concluido, se coloca la corona. Este tipo de implnates pueden ser cilíndricos, de tornillo (los más utilizados) o láminas. Este tipo de implante se utiliza generalmente como una alternativa para los pacientes con puentes o prótesis dentales que son extraíbles.
  • Implantes subperiósticos: También llamados yuxta-óseos, este tipo de implantes consisten en un marco de metal que se coloca en el hueso de la mandíbula justo por debajo del tejido de las encías. Se utilizan en pacientes que no pueden usar las dentaduras convencionales, aunque están cayendo en desuso. Al colocarse por encima del hueso, suponen un problema para la osteointegración. Además, requieren cirugías más largas y trabajosas, con una recuperación más lenta y compleja.

 

Ventajas de los implantes dentales

Los implantes dentales suponen una serie de ventajas tanto para la salud como para la autoestima del paciente. Las ventajas más significativas son que preservan el hueso y reducen el deterioro óseo, disminuyendo la carga sobre las estructuras dentales y restaurando totalmente la dentadura.

Respecto a sus otros beneficios, los implantes dentales cumplen una función estética que funciona mejor que otras opciones como las dentaduras postizas, siendo cómodos y suponiendo una solución a largo plazo ya que, con un correcto mantenimiento, pueden llegar a durar más de veinte años.

 

Riesgos implantes dentales

Como cualquier cirugía, los implantes dentales pueden acarrear una serie de riesgos improbables, pero que hay que tener en cuenta a la hora de estudiar someterse a este proceso:

  • Fallo de integración: La estabilidad del implante es un factor fundamental para la integración del mismo en el hueso. La estabilidad primaria escasa puede llevar a un fallo de integración durante las primeras semanas del proceso de osteointegración. Si el implante no se puede colocar en el hueso con la suficiente fuerza y estabilidad, el proceso de curación puede llegar a fallar y la operación puede resultar un fracaso.
  • Perforación: Durante la cirugía de colocación del implante dental algunas estructuras próximas pueden verse afectadas. Un riesgo improbable pero posible es la perforación del sino maxilar, la banda inferior, la placa lingual, la placa labial, etc. Si la cavidad del sino maxilar es perforada por el implante, puede acarrear problemas e infecciones a largo plazo.
  • Infección: En algunas ocasiones, la cirugía puede suponer una infección en el área afectada por la operación.
  • Rotura o fractura del implante: La rotura o fractura del implante puede llegar a ser una complicación seria que no se repara con facilidad. Puede ser salvada con el retiro del tornillo y el repuesto del implante, pero el hueso restante puede no ser lo suficientemente fuerte como para soportar esta nueva prótesis. La fractura de un estribo puede ser reparada reemplazando el estribo y la corona. Ésta es una complicación estética que no tiene un impacto significativo en la fusión del implante y del hueso.

 

¿Cuándo hay que ponerse un implante dental?

Los implantes dentales pueden colocarse en diferentes situaciones en las que se precise de una pieza dental de repuesto, donde dichos implantes servirán como raíces de los dientes faltantes.

Algunas ocasiones que invitan a la colocación de un implante dental son las siguientes:

  • Ausencia de una o más piezas dentales.
  • Mandíbula que no llegó a su crecimiento completo.
  • Huesos adecuados para asegurar los implantes y los injertos óseos.
  • Tejidos orales saludables.
  • No tener enfermedades que afectan a la sanación ósea.
  • No poder o no querer hacer uso de una dentadura postiza.
  • Buscar la mejora del habla.

 

Rechazo de un implante dental        

En ocasiones, se da un rechazo el implante dental. El rechazo suele ocurrir durante el periodo de osteointegración, que resulta fallido y no se crea el hueso suficiente alrededor del implante, por lo que éste no se ancla de forma adecuada. En lugar de crearse el hueso, se forma un tejido fibroso entre el implante y el hueso que impide el anclaje.

Este rechazo es muy excepcional y suele producirse por una mala cicatrización más que por una alergia o rechazo del propio cuerpo. Puede ocurrir por diversas razones, como no seguir las indicaciones del dentista, una mala higiene oral de la zona o enfermedades sistemáticas del propio paciente. Por ejemplo, los pacientes diabéticos tienen una cicatrización peor y pueden experimentar este rechazo con más facilidad de no seguir las indicaciones correctas. Los principales síntomas de este rechazo son la movilidad del implante y el dolor e inflamación de la zona.

En estos casos el implante debe ser retirado y el lecho óseo, limpiado. Se espera durante un periodo de tiempo hasta volver a colocar de nuevo otro implante dental y someterse a un nuevo proceso de osteointegración y anclaje. Para evitar el rechazo, lo ideal es mantener la zona lo más higiénica posible y suspender completamente el tabo y el alcohol, que impiden la correcta vascularización de la zona. También ayuda tomar antiinflamatorios y antibióticos tras la cirugía si el dentista los prescribe y evitar comer alimentos duros, así como realizar mordidas violentas. Y, por supuesto, realizar las revisiones periódicas y seguir las instrucciones del dentista.