Abrasión: Desgaste de las capa superficial de los dientes (esmalte) por culpa de un cepillado brusco que provoca desgaste. Este proceso suele generar sensibilidad y retracción de las encías. Podemos evitar la abrasión controlando la fuerza que ejercemos mientras cepillamos nuestros dientes. Existen cepillos eléctricos que llevan incorporados un sensor de presión que nos ayudará a saber si realizamos más fuerza de la debida.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario