Las muelas del juicio o terceros molares son las últimas piezas en salir en la boca y, en la mayoría de los casos por falta de espacio, erupcionan torcidas o no llegan a erupcionar por falta de espacio.

Dicha falta de espacio también afecta a las piezas de los lados, que pueden verse empujadas por las muelas del juicio.

Una vez en boca su cuidado e higiene es especialmente más complicado debida a su posición y a la zona que ocupan en la cavidad oral.

Pese a ser rigurosos con la higiene es posible que siga depositándose comida en las muelas y que, igual que pasa en otras piezas, se acaben formando caries.

¿Qué hago si tengo caries?

Cuando hay caries en una muela del juicio existen dos opciones: reconstruir la pieza o extraerla.

  • Reconstruir: Se procederá a reconstruir la pieza si tiene antagonista, es decir una pieza con la que trabajar triturando la comida o tiene una función útil en la boca.
  • Extracción: Se extraerá la pieza si no hace ninguna función en la boca y además genera molestias o dolor y el paciente así lo prefiere.

En caso de que la pieza presente una infección se valorará su extracción para limpiar la zona de bacterias y evitar la pérdida de hueso o la aparición de otras dolencias que puedan aparecer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos requeridos están marcados *

Publicar comentario